CONSUMATUM EST

 

Por Lcdo. Cirilo Tirado Delgado

Anunciada finalmente por el gobernador Pedro Rosselló, la venta de la compañía telefónica, se confirma en todas las partes las conclusiones y las observaciones que hice en mi última columna en el periódico El Nuevo Impacto, días después de haberse anunciado su venta. Les decía entonces, "Sobre la venta propiamente hablando podemos decir de que nos preocupa el valor en el mercado de la propiedad informada por el Presidente del Banco Gubernamental de Fomento, Lcdo. Marcos Rodríguez Ema. Nos señala que el valor es de $2,250 millones de dólares."

En aquella ocasión, llegué a la conclusión de que la telefónica había sido subvaluada y de que la anunciada venta era rechazada por el pueblo. Ser subvaluada significa de que la misma se había vendido a la GTE a un precio muy por debajo del valor en el mercado. Recordemos que señalé que uno de los métodos para determinar el valor de una compañía de telecomunicaciones, "es tomando como base el fujo de capital de la empresa. El flujo de capital de la compañía es de $489 millones de dólares anuales. En Estados Unidos se multiplica este índice por diez y se obtiene el valor en el mercado. Por Puerto Rico ser un Estado Libre Asociado hay que multiplicar por ocho el índice a que hemos hecho referencia. De un ejercicio sencillo de matemática elemental al multiplicar 489 por el factor de 8 tenemos un valor aproximado de tres mil novecientos millones de dólares, es decir $3.9 billones de dólares. ¿De dónde saca el valor de la Puerto Rico Telephone Company calculado por el Presidente del Banco Gubernamental de Fomento?" Otro método de calcular su valor era multiplicando el número de líneas que tenía la compañía por el valor promedio por línea, que se habían vendido compañías similares en mercados similares al de Puerto Rico.

Por cualquiera de los métodos que se utilice el resultado era un valor aproximado de $3.9 billones. Con posterioridad al anuncio intervino la Telefónica Internacional Sociedad Anónima (TISA) haciendo una oferta que sobrepasaba la de GTE por más de $200 millones de dólares. Finalmente, el gobierno se decidió a venderle la Puerto Rico Telephone Company a la GTE a pesar de una oferta superior ofrecida por TISA. Aún la cantidad ofrecida por esta última es muy por debajo del valor en el mercado de nuestra telefónica. Negocio muy malo para el pueblo de Puerto Rico. El último recurso que tienen los opositores a la venta es recurrir a la Comisión Federal de Comunicaciones para tratar de detener la misma. Aún así, creo que la decisión tomada por el gobierno, no tiene reverza. Esto lo demuestra las decisiones tomadas por el gobernador Rosselló a lo largo de sus dos administraciones.

En lo relativo a la oposición del pueblo a la venta la misma es innegable. Primero todas las encuestas públicas y privadas demuestran que la gran mayoría del pueblo se opone a la venta; no solamente de la Puerto Rico Telephone Company, sino también se oponen al afán desmedido de privatizar los servicios que ha demostrado el gobernador Rosselló, tales como hospitales y otros servicios esenciales del pueblo. Al ritmo que va el gobernador no va a tener tarea alguna que realizar, pues sería finalmente la empresa privada la que se haría cargo de los hospitales, telecomunicaciones, la agricultura, los servicios marítimos, la educación, los servicios esenciales de agua y luz, correcciones y siga sumando la larga lista de facilidades públicas que han sido privatizadas por el Dr. Rosselló. Durante el proceso huelgario generado por las actitudes del Gobernador y por su falta de diálogo y comprensión a las posiciones adoptadas por los que se oponen a muchas de sus iniciativas, vimos la verdadera cara del Gobernador. Arrogante en sus posturas, insensible en sus actitudes, manipulador en su trato con la prensa.

Nos recuerda las posturas de los monarcas absolutistas de los siglos XVII y XVIII en su concepción de ver el estado. "L' état c'est moi", que quiere decir "El estado soy yo" Una filosofía que parte de la manera individualista de ver un gobierno. Yo gobierno porque ustedes me pusieron y hago lo que me da la real gana y a nadie tengo que rendirle cuenta de mis actuaciones. La oposición que es parte esencial de un sistema democrático de gobierrno no cuenta para nada. Son unos miserables que fueron electos porque esas posiciones se las dejó la constitución. Si por mi fuera ni existirían.

Pudiera pensarse que mi visión del Gobernador responde al hecho de haber ocupado posiciones de liderato en el principal partido de oposición, sin embargo estas conclusiones a las que yo he llegado son compartidas por miles de las personas que le dieron su aval en las elecciones de 1996.

Con posterioridad a haber salido del Senado de Puerto Rico, he compartido mi tiempo y mis conocimientos enseñando en las Universidades Interamericana y Católica. Como resultado de uno de los cursos de Ciencias Políticas, para el mes de mayo de 1998, los estudiantes encuestaron sobre diversos temas de interés para nuestra comunidad. Algunas de las preguntas que se hicieron a los encuestados fueron: ¿Votó usted en las elecciones de 1996 para el cargo de gobernador? Si votó, ¿Con quién votó?, ¿Volvería a votar nuevamente por dicho candidato?

Las respuestas fueron muy reveladoras. El 22 por ciento (22%) de los encuestados que votaron con el gobernador Rosselló en las elecciones del 1996, contestó que no votarían nuevamente con éste para el cargo de gobernador de las elecciones haberse realizado para el mes de mayo de 1998. Esto significa que un número significativo de personas que le dieron el voto al Dr. Pedro Rosselló en las elecciones de 1996 están por lo menos considerando reevaluar su posición para futuros eventos electorales. En números absolutos esto significa que cerca de 220,000 puertorriqueños que confiaron en las capacidaes de éste para ocupar la gobernación empiezan a darse cuenta de su estilo y dudar en apoyarle de las elecciones haberse celebrado en dicho momento. Sin lugar a dudas, los eventos acaecidos en este verano empiezan a dejar ver las fisuras en el carácter del Gobernador y empieza a resquebrajarse el techo de teflón que le había mantenido en la cresta de la ola de popularidad durante estos casi seis años de su gobernación. De hacerse un nuevo sondeo en este momento no tengo la menor duda de que su situación ha empeorado en una manera substancial.

Como si no fuera mucho la situación por donde anda el país, da como un hecho consumado la transacción de la venta de la telefónica y enfila nuevamente sus cañones hacia la celebración de un plebiscito criollo, en vista del fracaso en el Congreso de los Estados Unidos de su iniciativa, junto a Don Young y Carlos Romero Barceló. Esta sería una buena oportunidad para que el pueblo se exprese y castigue la arrogancia manifiesta del Gobernador y su falta de comunicación y diálogo con el pueblo que le eligió. Ninguna ocasión más apropiada se le presenta al pueblo que esta. Aprovechémosla y digamos Consumatun Est. (El autor es abogado y ex legislador.) (Para leer otros escritos publicados por el Lcdo. Cirilo Tirado Delgado, visite nuestra página en la Internet en: http://www.prtc.net/~ctiradod/abogado). (Artículo publicado en el semanario EL NUEVO IMPACTO, que circula en la ciudad de Guayama, Puerto Rico. Publicado en la semana del 6 al 12 de agosto de 1998.)

 

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